martes, octubre 25, 2005

GAMARRA: DESARROLLO COMERCIAL US. INFORMALIDAD

Gamarra mueve cerca del 60% de las ventas nacionales de textiles y confecciones. Sus 120 galerías que albergan unos 17 mil locales, se distribuyen a lo largo de unas cuarenta cuadras. Es evidente que es uno de los más grandes centros comerciales del país. Sin embargo, la mayor cantidad de puestos de venta lo hacen informalmente. Siendo la evasión de impuestos una uno de los retos más grandes para el gobierno actual.

Nuestro país ha hecho muchos esfuerzos, al igual que otros países, para articular el Estado con informales. Existen muchas variables que varían el contexto. El problema es que no funciona el acceso a los recursos crediticios, el diseño normativo y la aplicación de la norma efectiva.

Para el acceso a los créditos, la política estatal no es suficiente, pues es necesario que intervengan diferentes factores de mercado para evitar la alta concentración de ingresos. “Son prescindibles las políticas gubernamentales, pues esa articulación no sólo es necesaria, sino urgente”, afirma Sandro Fuentes Acurio, quien hizo un estudio de la informalidad peruana en “¿Cómo formalizar a los informales?” (1998).

En 1960 el Estado tenía el 60% de la economía controlada, pero en 1990, con la apertura de los mercados, se generó un caos en los tributos. “El Estado dejó en tierra de nadie a los informales o lo que es más grave, los tuvo en un esquema obsoleto, pero igual era obligado aplicar”, afirma Fuentes Acurio. En 1993, se dio una reforma tributaria con el Decreto Legislativo 777, donde se crea un régimen único simplificado. Por medio de éste se empadronaron masivamente a los contribuyentes en registros. Ahí es donde se dan cuenta de que los grandes empresarios, quienes eran la minoría, cubrían el 80% de contribución, mientras que los pequeños y medios empresarios el otro 20%. Es entonces cuando la SUNAT hace un patrón que cubre totalmente a los contribuyentes. Los microempresarios no tenían impuestos diferenciados, por los pagos eran excesivamente altos. En los años siguientes, fue entendible que las protestas y la informalidad eran mejores caminos antes que ser formal y contribuir con las políticas generales.

Los esfuerzos legislativos se han localizado en normas sin estudiar previamente los factores externos y las deficiencias del esquema a que se quiere llegar. La administración tributaria, por mucha eficacia que demuestre, no podrá hacer crecer sustantivamente la recaudación, aún cuando culminen exitosamente sus esfuerzos de cerrar sus campos de evasión fiscal. “Es necesario brindar un análisis básico sobre las ventajas de formalizarse y sobre cuales son las obligaciones, las cuotas que se deben pagar por estar en el mercado”, dice Fuentes.

En conclusión, es necesario establecer sanas políticas normativas, donde la legislación propuesta no sea abstracta, es decir que sea lo más global posible para el sector, pero de forma real, que respete el contexto general y que exista una difusión permanente, donde se informe de los beneficios de cumplir la norma. Además se necesita un nuevo tipo de autoridad, la cual sustituya la hoy existente y que el poder sé de a través de una sola entidad, finalizando así una etapa de profusión de autoridades y por lo tanto de gasto innecesario.

El costo para alcanzar la formalidad sería muy alto, tomando en cuenta los aspectos laborales y fiscales, puesto que sería necesario una masiva concurrencia de trámites y permisos. Sin embargo, los costos de mantener la informalidad también son grandes. Pongámoslo en una balanza.


SABADOS DE GAMARRA
CRÓNICA

En los últimos años, tomar un micro hacia Gamarra, suele ser mucho más fácil que antes. Desde los años 70 se ha convertido en uno de los sitios más concurridos para comprar diferentes productos textiles, nacionales e importados, por lo que la movilidad pública se ha proliferado. Pasamos por la avenida Aviación, Méjico y Huanuco. Aliviada, recordé que había dejado todo lo que podría ser robado en casa; pues las caras comenzaron a cambiar, y de ser amables llegaron a inspeccionarme. Al llegar al paradero comenzó la aventura: encontrar el sitio indicado para la cita con José Gutiérrez; el empresario, el provinciano, el informal.

Caminar por las calles de Gamarra es mezclarte entre el folclore de una música chicha a todo volumen junto a un provocativo choclo recién hervido, y la modernidad de polos con banderas estadounidenses, reflejando un espíritu americano que distrae al caminante. Estar entre los comerciantes, quienes en puestos ambulantes ofrecen su mercadería, es formar parte de la informalidad y aceptar, aunque nos cueste, que nosotros ayudamos a fomentar nuestra cultura popular.

La cevichería Punta de camarón era más conocida de lo que creí. Sólo nos bastó preguntar una vez para conseguir la indicación precisa. “Dos cuadras, de ahí derecha y vas ver un letrero grande...” En el segundo piso podríamos hablar con mayor tranquilidad. Llamó para decir que se demoraría un poco, pero llegaría. La música criolla entretuvo la espera y puso el ambiente correcto para alegrar esa tarde de sábado. Estaba impaciente, imaginando el aspecto del comerciante. Camisa celeste entre abierta, chaleco de cuero, esos que se notan que les has agarrado cariño, y dos celulares en mano: llegó José Gutiérrez. Se presentó cordialmente y mientras se sentaba fue pidiendo las cervezas respectivas para entablar conversación. Yo sabía que debía mostrar la suficiente experiencia callejera para romper las barreras de, uno ser mujer, y dos ser la “blanquita”. Así que entre choques de vasos, un delicioso ceviche mixto y leche de tigre con ají amarillo, empezó mi día en Gamarra.

Gutiérrez comenzó como todos, un informal. Vino de Cuzco para trabajar como cargador de fruta en el mercado de la Parada, el inicio de lo que es hoy Gamarra. Después de 25 años se convirtió en un empresario. Ahora invierte en textiles, comidas y artefactos. Al ver el gran fajo de billetes que saca de su bolsillo para contarlo mientras nos habla, sabemos que es cierto.

El empresario recuerda que la primera galería fue “Guisado”; al pasar el tiempo, las viviendas de los alrededores se transformaron en casas comerciales, hasta lo que vemos hoy. Las galerías de ropa son impresionantes. Nadie imaginaría que detrás de ostentosos escaparates que llaman la atención y fuertes parlantes ofreciendo mercadería habría toda una lucha de evasión de impuestos. “Aquí es donde hay la mayor evasión. Los impuestos sólo los pagan las empresas grandes que están formalizadas”, nos cuenta con recelo Gutiérrez. “En la época de Fujimori se hicieron algunas campañas de la SUNAT. Había algunas batidas, pero el efecto era mínimo”.

Al ir a Gamarra es inevitable escapar de la evidente migración. Afloran una mezcla de acentos y expresiones. Para José Gutiérrez es el ejemplo de la centralización peruana. “De todos los pueblos vienen acá. El 95% de los trabajadores son provincianos”, afirma.

Estuvimos conversando mucho, y justo al terminar la séptima botella nos ofreció presentarnos a uno de sus “causas”, pues Baldeón estaba un poco más informado. Con él tuvimos una entrevista. Al regresar a casa, y después de toda una tarde entre buenas conversaciones y ofertas, mi mamá no dudó en preguntar por qué olía cerveza. “Es parte de Gamarra”, le dije.


¿ASOCIACIONES PARA SALIR DE LA CRISIS?
ENTREVISTA A EMPRESARIO DE GAMARRA

Encontramos a Daniel Baldeón entre luminosas galerías, cargadores de carretas, comida al paso y música pirata. Él es empresario de Gamarra. Tiene una tienda donde venden telas a por mayor y menor. Puede que no tenga la instrucción de muchos, reconoce que le gusta hablar con la gente de la calle para conocer nuevas anécdotas de este centro comercial.
- Durante la época de Fujimori, es conocido que la entrada de coreanos afectó al comercio. ¿En qué medida esto es cierto?
- Antes del 90 las fábricas eran completamente monopolizadoras. Las importadoras peruanas traían los productos por contrabando de Collique y ganaban el 300%, por lo que sus precios eran altos. Al venir los coreanos pusieron precios más bajos por que debían vender la mercadería, ya que estaban afectados por la crisis asiática. Además ellos generaron más empleo y dieron apoyo a los informales, dándoles los préstamos que los bancos les negaban. Hasta 1995 les fue bien, después invirtieron en casino y hoy mucho están en Colmena.
- Y la Corriente del Niño, ¿qué efectos causó?
- Afectó mucho. La mercadería de invierno no se vendió y cuando salió la de verano el invierno continuó. Fueron 3 años terribles. Las fábricas tuvieron que rematar sus productos en el mercado y hasta ahora todavía no se ha podido alcanzar el precio real, se sigue vendiendo más bajo.
- ¿Qué tal la situación actual? ¿El gobierno de Toledo ha generado algún cambio?
- Las empresas grandes están muriendo. Sus costos son muy grandes y no hay manera de abaratar los costos para competir con los pequeños empresarios.
- Sabemos que gamarra es conocida por su cantidad de informales. ¿El Estado les da alguna protección?
- El Estado quiere formalizarlos, pero todavía no encuentra los debidos mecanismos. Aún no es posible. La protección es mínima, pues hay una ley que dice que no les pueden quitar sus mercaderías.
Por otro lado, el alcalde Bonifaz Carmona está desarrollando el Damero de Gamarra, donde están reestructurando y reordenando las calles. Es un trabajo conjunto con las asociaciones internas.
- ¿Cómo son las asociaciones? ¿Existe un trabajo interno?
- Hay 3 o 4 asociaciones, pero no tienen una estructura formal. Ellas están apoyando la reestructuración. Sin embargo, no hay un verdadero trabajo porque no hay unidad. Cada uno busca sus propios intereses. Además es una forma de protagonismo municipal con fines electorales.

NÚMEROS INFORMALES

La expansión de empleo informal en los jóvenes latinoamericanos es de 2.5% por año, accediendo sólo el 0.8% a la formalidad laboral, estos datos fueron recaudados el año pasado por el estudio anual que hace la OIT sobre el panorama laboral en América Latina. Esta cifra es impactante, y sobretodo saber que nuestro país está cuarto en la lista de la informalidad con 30.2 millones, justo después de Venezuela (32.4 millones), de Ecuador (33.0 millones) y Honduras (39.6 millones), con la cifra más grande.

1 Comments:

At 11:33 a. m., Blogger Rubi said...

hay gracias por la informacion....RUBI....

 

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