martes, octubre 25, 2005

NEGOCIAR, NO ACATAR

Las recientes negociaciones del Presidente Toledo en EEUU para conseguir el TLC, vuelca al análisis las posibilidades que tiene el Perú frente a este tratado. Mientras se prolonga en tiempo para las negociaciones, se limitan las esperanzas de que se genere un acuerdo justo con la potencia mundial.

Al vencerse la Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de la Droga (ATPDEA), los productores ven un futuro negro. A través de esta ley se permite que un grupo importante de productos ingresen al mercado norteamericano libre de aranceles. Sin embargo, vence en diciembre del 2006, por lo que los negociadores buscarán, casi ilusoriamente, que se renueve. Sin esta ley las posibilidades de exportar competitivamente resultan imposibles.

En cuanto al agro, el gobierno de los EEUU otorgará subsidios a sus productos agropecuarios por más de 180 mil millones de dólares para los próximos años. Con esta ventaja, ellos pueden vender sus productos a precios muy bajos ganando la competencia gracias al subsidio y no por la calidad de su producción. Siete de los catorce productos estadounidenses subsidiados no se siembran en nuestro país. El TLC obligará al Perú a desmantelar las defensas que actualmente tenemos, pues existirá la necesidad de luchar contra la competencia injusta de esos subsidios.

Por otro lado, se reforzarán las posibilidades de biopiratería, es decir, las empresas norteamericanas pueden apropiarse de plantas y animales que se encuentren desconocidas todavía en las lejanas comunidades de nuestro país.

En la minería, el TLC con sus reglas de protección a las inversiones harán que sea mucho más difícil regular el cumplimiento de estándares ambientales. Por lo que las poblaciones seguirán sufriendo la contaminación que las mineras producen. Además será más viable que las mineras enjuicien al Estado en tribunales internacionales si se exige el cumplimiento de estar normas de protección ambiental, como es el caso de Lucchetti.

Respecto a los precios de las medicinas, el Ministerio de Salud dijo que se duplicarían. Esto es preocupante, puesto que el 98% de los medicamentos son genéricos y la mayoría de la población tiene dificultad para obtenerlos con los precios actuales.

El TLC sería beneficioso solamente para las grandes empresas textiles y para las empresas importadoras de Lima. En conclusión, un porcentaje muy pequeño para la cantidad de personas que se verán afectadas con el acuerdo. Un TLC más responsable sería ir con la dignidad en alto para negociar y no acatar. Hasta que no nos demos cuenta que tenemos mucho por defender y valorar, será más difícil dejar de agachar la cabeza frente a los poderosos.